Sentir en el alma
bocas sueltas, revuelo de realidades
vacían, sofocadas por algun intenso calor
que viene desde bajo la tierra
y converge en mi alma
cuando quería ver y no ver
sentía que era irremediablmente creíble
la realidad de la que se erigían
ciertas cosas concretas,
ciertos pasajes de la vida,
inundaban la cabeza
hasta perderse en mares
revueltos, en tempestades,
en cielos de terrible negrura,
en fieles compañeros
de la infancia de aquellos
quienes no se atrevieron
a ver las flores con
sus colores verdaderos
suelto la soga, que en mi mano llevaba,
siento aliviar el peso
en la descarga,
no puedo más, me aliviano pero
me hundo,
me hago una ola,
en el mar
en lo profundo.
perdido en el océano de
la vida,
de la razón
de las razones de ser,
de intentar, siendo
una persona mas
ni parecida a nadie.
Banalidad Sacra.