octubre 14, 2009

Nocturno VI

Fluye en el sentir
la delicadeza de las manos
que en amplia armonía
se tocan bajo la noche.

Buscando la imagen
perfectamente hallada,
se siente la soledad
nunca más vista
nunca antes sosegada.

Solo es instante,
minutos de alargadas horas
que pasan rápidamente,
se detienen solo para
recordarnos que existe el querer,
que el alma sola y su boca sola
queda en el pasado, como aquellas cosas
que ciegamente se buscan y
parecen no encontrarse.

Todo tiene su lado y lado,
al lado de su cuerpo,
surgen infinitamente enormes
sinfines que el corazón atrapa
para siempre entre sus brazos.

Todo es recuerdo presente,
presente que será recuerdo,
cuando las sonrisas sientan
que deben ser develados,
que serán desvelados
en silenciosas noches
donde las palabras reinen
y lo que fué se volverá presente
y lo que es se volverá a ser
una y otra vez, en el alma,
anhelo dulce
que los seres esperaban
y sentían para siempre
todo ese tiempo de amor.