julio 06, 2009

Nocturno V

Casas enfiladas,
el amor se ciega.
remonta su horizonte
de frágiles palabras.
Donde se quiere ir
vacila en los labios
el ruido de lugares
que llaman por su nombre.
Ansiedad postrera,
necesidad alada
remonta el vuelo
cayendo en el vacío.
Se precipita volante
hacia arriba,
quiere las nubes
rozar en su rostro,
pero siente eterno
el preciso momento
donde la luz Sacra
recibe su estandarte
y lo cuelga al derecho
y al revés se vuelve.
Destino obligado.
vertiginoso silencio.
Cae la noche y...
Cae!