y es ahí donde descubre
su fugaz visión,
en interminables y
solemnes pasos,
se decide a andar.
Redes descocidas
buscan su comienzo
y su final,
para entrelazarse
en homogénea sabiduría.
Sobre sus hombros, siente un alivio,
tan pesado como el peso que descarga.
metamorfosis en un abrir y cerrar de ojos.
Se levanta de lo profundo,
abriendo paso
con suaves movimientos,
aprendiendo a secar sus alas.