Fluye el universo,
detras quedaron las paredes.
las rocas grises
que el mar contemplaba en su fluir incesante.
los ojos petrificaban su òrbita,
la boca donde el beso parecìa estàtico,
inmòvil en los labios y,
las palabras fràgiles, donde sentirse querìa.
Demoradas, ni entre dientes dichas,
por miedo a romper su fragilidad cristalina
de la cual están hechas.
sin saber que cada una comprende,
la inmortalidad de su nombre,
de su funciòn, de su destino...
y el camino se abriò...
se convirtiò en jùbilo victorioso
de los labios, que ahora besan y piden màs
a gritos o en susurros.
En los silencios de la noche,
donde el abrazo persiste,
se fortalece con
los brazos que lo contienen para nunca dejarlo ir,
con el vigor de quien ahora siente.
dicciòn, expresión, vocablo antes nombrado:
alto fluir, en el cielo se escribe.
Nace la luz, gracias a tu mirada
deshaciendo el vacío que la ausencia llenaba.
Presencia de antaño...
Consolidada.